Por la Dra. Silvina Fontana
En este mes de la lucha contra el cáncer de mama quiero detenerme, como médica y como presidenta de ACEAPP, en una reflexión y en una acción concreta.
El cáncer de mama sigue siendo la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en la Provincia de Buenos Aires y el tumor de mayor incidencia. Estas cifras no son estadísticas frías: representan mujeres, familias, proyectos interrumpidos. También son una señal clara de que debemos redoblar esfuerzos en prevención, detección temprana y acceso oportuno al tratamiento.
La evidencia es contundente: si el cáncer de mama se diagnostica en estadios iniciales, la tasa de curación supera el 90%. Gran parte de las muertes que hoy lamentamos son evitables. Sin embargo, enfrentamos una brecha enorme en cobertura y acceso: miles de mujeres no llegan regularmente a los controles mamográficos, no logran turnos en tiempos adecuados o se pierden en circuitos burocráticos que atrasan diagnósticos y tratamientos.
Por eso, desde ACEAPP diseñamos el Programa de Prevención de Cáncer de Mama, con un enfoque integral que combina atención primaria, organización territorial y gestión de calidad. Nuestro compromiso es claro: acercar la prevención a cada mujer y garantizar que ninguna quede fuera del circuito de cuidado.
El programa se propone varios objetivos:
- Aumentar la cobertura de mamografías en mujeres de 50 a 69 años afiliadas a IOMA, acercándonos a los niveles recomendados a nivel internacional (80-85%).
- Acortar drásticamente los tiempos de espera: menos de 10 días para un turno de mamografía, menos de 7 días para obtener resultados, y un circuito rápido de derivación en casos sospechosos.
- Garantizar la continuidad asistencial: cada paciente con hallazgos anormales contará con acompañamiento activo de “navegadores sanitarios”, que la guiarán hacia el especialista y el tratamiento.
- Capacitar a los equipos de salud de nuestra red para que la prevención del cáncer de mama sea parte de la práctica cotidiana en la atención primaria.
- Medir y monitorear resultados con transparencia, con indicadores claros: cobertura alcanzada, tasa de positividad, tiempos entre diagnóstico y tratamiento, satisfacción de las pacientes.
En este sentido, ya estamos avanzando con experiencias concretas en el territorio. En la ciudad de La Plata y en Villa Ballester hemos comenzado a trabajar de manera articulada con los policonsultorios de la zona, organizando jornadas específicas de prevención y control mamográfico. Estas acciones son actividades que, a su vez, son parte de una estrategia sostenida que busca integrar la prevención del cáncer de mama a la vida cotidiana de nuestras comunidades y generar un modelo replicable en toda la red ACEAPP.
El programa es un llamado a la acción. Expresa la convicción de que como red y como comunidad médica, podemos hacer mucho más para salvar vidas.
Además, la prevención del cáncer de mama es altamente costo-efectiva. Cada peso invertido en tamizaje ahorra gastos mayores en tratamientos oncológicos avanzados. Pero lo más importante es lo que significa para las personas: empoderar a las mujeres en el cuidado de su salud, reducir sufrimiento, evitar fallecimientos prematuros y preservar familias enteras.
En este mes tan simbólico, invito a mis colegas y a todos los actores del sistema a acompañar este programa. Necesitamos del compromiso de obras sociales, prestadores, profesionales y todos los actores del sistema de salud, para que el cáncer de mama deje de ser la amenaza que hoy representa.
La ciencia nos da las herramientas. La organización nos da los medios. Lo que hace falta es la voluntad colectiva de priorizar la prevención y garantizar el acceso real a la salud de las mujeres.
Desde ACEAPP reafirmamos nuestra misión: una red que cuida, previene y garantiza calidad y equidad en la atención. Porque detrás de cada indicador hay una mujer que merece vivir.