por la Dra. Silvina Fontana.
2025 nos puso a prueba como pocas veces. Fue un año intenso, cambiante, lleno de tensiones que atravesaron al sistema de salud y que alcanzaron de manera directa a todos los actores involucrados. Con modificaciones constantes, nuevas exigencias y un escenario que se reconfiguraba permanentemente, a veces semana a semana, tuvimos que sostener la atención, acompañar a nuestros equipos y responder en tiempos que muchas veces se volvieron inciertos. No fue sencillo. Y es importante decirlo: fue un año difícil. Aún lo es.
Sin embargo —y quizá justamente por eso— este fue también un año de enorme aprendizaje y crecimiento colectivo. Cada área de ACEAPP, cada policonsultorio, cada profesional y cada administrativo hizo un esfuerzo extraordinario para mantener la calidad. Trabajamos con más orden, con más información, con más método. Y ese método fue lo que nos permitió avanzar incluso cuando el entorno parecía ir en sentido contrario.
En este camino hubo logros muy concretos: fortalecimos procesos internos, ampliamos capacidades de respuesta, creamos y profundizamos programas de salud, mejoramos la comunicación y dimos pasos firmes en la profesionalización institucional. Fueron avances importantes, construidos con trabajo sostenido y decisiones deliberadas.
Y también es cierto que hubo aspectos que no salieron como esperábamos. Procesos que necesitaron más tiempo del previsto, ajustes que tuvimos que rehacer, y situaciones que nos obligaron a corregir sobre la marcha. Lo asumimos con transparencia y con método: revisamos, aprendimos y volvimos a intentarlo. Porque crecer también es eso —detenerse, pensar y mejorar.
Y justamente este equilibrio entre lo logrado y lo que aún debemos perfeccionar es la mejor evidencia de que ACEAPP no improvisa. Hacemos, evaluamos, corregimos y seguimos. Con convicción y con responsabilidad.
Esa es, en esencia, la identidad de nuestra asociación: un trabajo serio, sostenido y responsable, aun cuando las circunstancias no acompañan. Lo que hicimos este año no fue —solamente— administrar dificultades sino que también construimos capacidades para el futuro.
Y hacia ese futuro es donde quiero y elijo mirar hoy. El 2026 no será un año sencillo —ningún año lo es para quienes trabajamos en salud sobre todo en este contexto país—, pero nos encuentra más preparados, más maduros y más unidos que antes. Cada paso dado en este 2025, incluso los más modestos, nos deja mejor posicionados para seguir fortaleciendo la atención de miles de pacientes en toda la Provincia.
Gracias por el compromiso, por la paciencia, por la confianza y por la fuerza con la que sostuvimos este año desafiante. Lo que viene exige de todos nosotros, pero también nos ofrece la oportunidad de demostrar, una vez más, que ACEAPP está a la altura.